Lo que SI y lo que NO del equipamiento del viaje a Natales

Analizando todo lo que llevé, lo que dejé, y lo que hubiera necesitado

El viaje a Puerto Natales ah sido, en toda su regla, el primer viaje de aventura en moto que pude vivenciar. Lo tuvo todo; La ida fue en solitario, me encontré con hielo en la ruta, en pleno cruce de los Andes, pinche un neumático en una zona de poco auxilio, cruce fronteras, iba tarde, tuve que conducir con mucho viento patagónico, lluvia, granizo, algo de nieve, y mucho frío. Rutas mojadas, congeladas, de asfalto, de pavimento, de tierra, de ripio, en caminos alternativos, en rutas en construcción, de largas rectas aburridas a estrechas curvas cerradas, camino de montaña, o junto al mar, o en medio de la nada, crucé el estrecho de Magallanes en ferry, tuve que buscar alojamiento de noche y con lluvia, administrar el combustible por falta de estaciones, administrar el tiempo, los kilómetros y el cansancio. En Argentina, cuidarme de los conductores irresponsables, y en chile, donde me sentía mucho mas seguro, había que prestar mucha atención a las señales de tránsito… todo eso en solo tres días y 1700 km. En definitiva, todo un minicombo bastante completo, típico de éstas latitudes.

Pero a lo que apunta este post, es a evaluar qué cosas llevé de más, y que cosas me hubieran venido bien. Es un análisis subjetivo, pero que a mi me es mandatorio para encarar mejor preparado el próximo viaje.

Lo más POSITIVO:

-Las cámaras.
Llevé 5, y todas cumplieron su función. Nikon D5600 para buenas fotos y videos full HD; Samsung DV300f para videos en general, fotos automáticas y casual shooting; GoPro Hero 5 Black para escenas de aventura, junto con una SJ Cam HD (china) de repuesto; Motorola Moto X gen2 como camara inmediata de 12mpx y además el smartphone era mi computador personal donde llevo siempre toda la info, desde GPS, mapas, y datos hasta app del tiempo, comunicaciones, etc… Esto incluyó un minitrípode, un bastón de selfie bastante largo, cables, cargadores y baterias.

-La vestimenta.
Bastante bien. Como siempre viaje con mochila y recorrí muchos lugares antes de montar una moto, el equipamiento de acampada y vestimenta no me es mucho problema. El pantalón tipo ´cargo´ marca REI, con piernas desmontables, es verdaderamente un excelente compañero. Es discreto, tiene bolsillos cómodos, se transforma en bermudas, y es de tela suave que ocupa y pesa poco, ademas de tener unas mínimas propiedades repelentes al agua.
La primera piel térmica es fundamental, segunda piel de micropolar, ademas de una tercera piel liviana de plumas, todo debajo de la chaqueta de motocicleta, una DUHAN (copia china de las Rev´It) tipo adventure bastante buena y cómoda, con protecciones de espuma densa. Y por si fuera poco, e hiciera falta, un chaleco reflectivo de tela mesh, o en su lugar, el traje de lluvia marca LS2, color fluo. Con todo ese equipo, hubo veces que tuve un poco de frío, pero mas que eso sería incómodo.
En las piernas, primera piel térmica, y el pantalón de moto de cordura con protecciones. Casi bien.
Guantes de moto marca Komine (japoneses) rellenos de pluma de ganso, que junto con unos guantes finos de primera piel resultaron una elección muy beneficiosa. Casi ni sentí frío en las manos.
Medias térmicas para esquí, que están diseñadas para botas cerradas con poca ventilación. Ideales para las botas de aventura GAERNE, de cuero impermeables.
Casco LS2 436 Pioneer. Genial ese casco. Es tipo adventure, multifuncion: se quita la pantalla para usar con antiparras tipo cross, visera ajustable o removible para convertirlo en integral. La pantalla es amplia con mucha visión, y se puede retraer hacia atrás de manera muy cómda, para usar los lentes retráctiles incorporados y sentir el fresco en la cara. La visera no molestaba con los vientos por demás fuertes, y a 120Km/h. Perfecto!
Un par de remeras, zapatillas, medias y ropa interior, un polar finito NorthFace, la remera para dormir. Todo dentro de un bolso estanco náutico de 20lt. (Normalmente utilizaría el bolso estanco para moto de 35lts SW-Motech, pero me pareció excesivo para este viaje.

-Maletas.
Sobre este tema escuché muchas posturas diferentes. En cuanto a mi punto de vista, me parecen un adicional muy importante en la moto de viajes. Con su rigidez protegen la moto y al piloto de caídas. Son relativamente seguras con trabas o candados. Podemos almacenar cosas que por su peso, forma, o disposición sería complejo guardar en bolsos. Para mí las maletas cumplieron perfectamente su función, no molestaron, no vibraron, y no tuvieron ningún tipo de inconveniente. Y eso que no son de alta calidad. Son las valijas Ruta00, hechas en pvc. El sistema de anclajes es muy deficiente para quitar o poner de manera sencilla. Por eso permanecieron siempre colocadas en la moto. Pero dentro llevaba el infaltable bidón de 5lts de combustible, 1l de aceite de motor, lubricantes, herramientas, etc.

-Tail bag
Dentro de la categoría de maletas y bolsos, el que cargaba en el portaequipajes de la moto es un especial. Es el que siempre llevo colocado. Un Ogio tailbag de tela, que se ajusta perfectamente, trae cobertor para la lluvia, es durable y seguro. Me encanta este bolso, que aunque no permite la misma seguridad que uno rígido, su mínimo peso y funcionalidad son suficientes. Allí guardaba todo que necesitaba tener a mano, electrónica, cablerío, snacks y agua.

-Herramientas.
Lo más, y en realidad lo único que utilicé y me sacó de un apuro, es el trozo de madera dura para colocar en la horquilla para poder lubricar la cadena con la marcha puesta, y en este viaje en particular, para poder quitar la rueda trasera (cuando sufrí la pinchadura.

-Porta celular del manillar
Este objeto, en realidad un adaptador para celulares que traía el bastón de selfie ajustado en un soporte de GoPro, fue una joya para el tablero. El smartphone queda firmemente ajustado, protegido debajo del parabrisas, permitiéndome ejecutar cualquier aplicación que necesitara (tablero electrónico con gps, mapas off line, incluso cámara enfocando al piloto). La conexión es mediante Usb al adaptador del manillar.

-El adaptador de corriente universal.
IMPERDIBLE. Algo que no puede faltar, ya que al ir al extranjero, los sistemas de conexión eléctrica varían. Como adicional, el adaptador que utilizo trae dos puertos Usb, de 5v para cargar dispositivos, con lo cual evito de llevar transformadores. Esencial equipamiento de viajero.

-La muslera.
Que acertado al haber comprado una muslera Alpinestars. Llevaba allí la documentación mía y de la moto, una Victorinox, una linterna y la cámara de fotos compacta. Además podía guardar allí el teléfono con su batería externa cargándolo, libreta, y otras cosas útiles. Resultó aguantar muy bien la poca lluvia que la alcanzaba, y quedaba firme ajustada a mi cintura y pierna. Lo mejor, que cuando bajaba de la moto, no debía llevar nada extra, porque lo importante iba conmigo.

Lo más NEGATIVO:

Hubo dos o tres objetos que realmente podría no haber llevado, o que debería haber llevado otros de mejor calidad.

-Adaptador Usb-12v
Un verdadero dolor de cabeza, y casi el responsable de dejarme con la instalación eléctrica freída. Este gadget, que no es mas que un toma macho para la entrada de 12vol, con un puerto Usb en el otro extremo, lo utilicé para alimentar el smartphone cuando cayó la noche, mis luces no eran de lo más potente y quería saber cuando vendría una curva cerrada, o a cuanto quedaba el próximo cruce o pueblo. Para ello utilizo la App de Android MAPS.ME, con los mapas de la patagonia de Chile y Argentina. Funciona realmente bien, y con el gps del teléfono en modo avión, para no consumir datos de roaming, funciona perfectamente. Este adaptador, con la vibración del manillar, se salía constantemente y terminaba desconectándose. No sé como continué conduciendo mientras con una mano aceleraba y con la otra intentaba dejar eso en su lugar, o trabarlo con el mismo cable o cualquier otra cosa que tuviera a mano. El teléfono ya estaba sin baterías por el excesivo frío.
El tema es que el adaptador se aflojó, y al llegar al hostal y desempacar la moto, el aparato se desarma y las piezas metálicas caen dentro del conector de 12v, haciendo chispazos y hasta llamas al estar fundiéndose el resorte entre el positivo y el negativo de la batería, poniendo todo en corto. No sé cómo, y gracias a los ángeles que cuidan de los viajeros, no pasó nada al sistema, y todo funcionó correctamente.
Lo próximo que haré en la moto, es instalar un toma Usb doble directamente en el tablero, y además quitar ese toma 12v y colocar uno mejor dentro del tablero, que corte la energía al quitar la llave.

-Cables, y mas cables.
Se me fue un poco la mano con los cables, aunque de entrada intenté que no redunden. De todas maneras, es casi imposible evitar llevarlos. La GoPro usa uno específico, el arrancador de baterías lleva su fuente de alimentación, la Nikon su cargador de baterías específico, el GPS usa el Usb anterior (no sé por qué razón, porque es el modelo más nuevo)… en fin, habría que volver a revisar este punto.

-El termo de café (con café).
Esto fue algo que no volvería a llevar.  Un termo muy coqueto, de esos de Starbucks, con café dentro. Ni lo uno ni lo otro. El termo, así como su contenido, fueron y vinieron intactos. Lo mejor es llevar el típico termo de acero inoxidable, si es un Stanley mejor, y un calentador de agua via 12v. Más la botella (en mi caso una de aluminio de 1l) de agua fresca. Con un frasquito de Nescafé instantáneo tenemos todo resuelto, y no andamos paseando un café frío y un contenedor extra por tantos kilómetros.

-Platos de camping.
Ahí le erré. Confieso que los tomé de apuradas a último momento, y no estaba convencido de que fueran útiles, y no lo fueron.
No tenía sentido llevar ese juego, encima eran 2 platos y yo iba solo. No llevaba equipo de camping, por lo cual mi alimentación iba a ser en paradores o “portátil” tipo sandwitch y barritas.
En caso de llevar equipo de acampada, tampoco llevaría esos platitos, ni esos cubiertos diminutos de acero. Ya tengo un equipo SnowPeak de titanio con todo integrado. Sin más.

-Bolsas de residuo hogareñas
La idea era cubrir los alimentos y elementos delicados por si llegaba a entrar agua en las maletas. La cosa es que el agua se mantuvo afuera, y las bolsas se rompían, se volaban con el viento, y no me sirvieron para nada. Sí llevaría 1 o 2 por las dudas, pero dobladas dentro de algún bolsillo.

-El equipo para reparar pinchaduras (pero de bicicleta)
Cierto, sabía que no servía para nada, pero ante no tener otra cosa, lo llevé. Solo me hubieran servido los parches para la cámara, tal vez el inflador manual, pero son cosas que no volveré a llevar. En su lugar, intentaré conseguir el equipo adecuado para motos, para llantas de rayos de gran tamaño (19 y 21)

Lo que FALTÓ:

Soporte de GPS.
A raíz de ello, el GPS tan útil y bonito, quedó relegado en el bolso trasero sin ser utilizado. El equipo lo adquirí hace muy poco, y todavía no tengo un soporte adecuado, que además, sirva para manillar de motocicleta. Ya encargué uno en Estados Unidos, marca RAM, pero va a demorar en llegar. Por lo pronto, me hubiera encantado tenerlo. Si bien el GPS es para uso en montaña, posee muchas características que lo hacen especial para moto. En combinación con el smartphone, suelo utilizar el gps como fuente primaria de conexión satelital, conectado al teléfono mediante bluetooth, y usando en éste último los mapas de MAPS.ME. Y en el GPS propiamente dicho, lo pongo en modo pantalla de datos, con varios campos indicando Velocidad, distancia recorrida, distancia y tiempo hasta el próximo destino, rumbo, altura, y todo lo que haga falta. Además, ese Garmin no es touch screen, con lo cual es perfectamente ajustable con los guantes puestos.

-Regleta mutliconexión.
En realidad nunca conseguí ninguna que me convenza, pero es muy necesario llevar una “zapatilla” con varios tomas para conectar y recargar toda la electrónica, especialmente las cámaras. En algún momento ví unas que eran diminutas, con cable retráctil, multiplataforma y venian con 4 tomas y 2 Usb, especial para viajeros, pero no la compré y no la vi más.

-El calentador de agua.
Ya lo mencioné pero no lo había llevado. Lo compré recientemente, y ya está agregado al equipo de rutina para viajes. Es el modelo de canastita que se sumerge en el termo y se conecta al toma de 12v.

-Herramientas y caballete central.
No llevé llaves para gestionar una reparación de cubiertas. Y lo peor es que pinché. Por suerte con la “maderita” me bastó, pero porque caí en una gomería. Lo mismo que el caballete central de la moto. No lo trae, y si bien me salvé con la madera, si hubiera sido en la rueda delantera, se hubiera complicado aún más.
Otras herramientas si sobraron o faltaron no lo sé, porque por suerte no tuve que utilizarlas.

-Un buen Buff
Llevé mi Buff (para el cuello) estandar, porque mi otro casco trae protección en el mentón y no entra frio. Pero el casco de aventura que utilicé en este viaje tiene la mentonera más adelantada, y sin tela protectora, por lo cual el frío a veces lograba colarse por mi cuello, y el buff finito que llevé no sirvió de mucho. Dejé en casa otro mas grueso, que como tiene unas llamaradas impresas por coqueto no lo llevé, pero lo hará la próxima vez que utilice ese casco.

-Tank bag
Este bolso que va sobre el depósito de combustible, lo suplí con el tail bag Ogio, pero no es lo mismo. El el tankbag se pueden colocar mapas de papel en su cubierta transparente, y guardar de forma segura y muy accesible mientras rodamos, todo tipo de objetos, como anteojos de sol, cámaras, agua, etc. Tengo uno encargado que llegaría en éstos días, un Giant Loop Diablo Pro. Ya veremos como resulta. La idea es utilizar éste, y reemplazar el tailbag por el bolso sw-motech.

Creo que es todo. Tal vez se me esté pasando alguna cosa, que si es importante la agregaré después. Sino, seguro saltará en el próximo viaje.
Seguramente a viajes más largos, equipamiento diferente. Ya estoy en vías de revisar la carpa adecuada, el equipo de cocina, bolsa y aislante, etc.
En la próxima aventura veremos que aprendí de ésto.

Saludos y buenas rutas.